La meditación es a la mente lo que el ejercicio aeróbico es al cuerpo. Y de la misma manera, hay muchas formas de practicarla; lo importante es que encuentres la que te guste más.

Las investigaciones científicas han demostrado que practicar meditación de manera regular proporciona importantes beneficios, como por ejemplo: Ayuda a reducir el estrés, mejora el sueño, mejora síntomas de enfermedades autoinmunes, ayuda a combatir la depresión y el estrés emocional, controla el nivel de azúcar en la sangre, mejora el auto entendimiento y, en síntesis, promueve un bienestar general. En tu cerebro, practicar la meditación de manera regular incrementa el grosor cortical, la memoria, mejora las funciones ejecutivas de autocontrol, de atención, baja la producción de hormonas ligadas al estrés, como el cortisol, y promueve hormonas que te llevan a  sentirte pleno y conectado.

Considera ésto tan sólo como un esbozo de los beneficios de la meditación. Meditar es decirle al mundo, y decirte a ti mismo: “Me voy a bajar de esta rueda de hamster que no me lleva a ningún lado; es tiempo para hacer lo mejor para mi, y sostener la felicidad”.

Diez minutos meditando